19-09-2001. 1ª parte del análisis EXTRA de la semana (alargada) del 10 al 17 de septiembre de 2001 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA.
AHORA LOS YANQUIS SE HAN ENTERADO DE LO QUE ES TENER FAMILIARES “DESAPARECIDOS”. El “cowboy” imbécil, la “licencia para matar” y la declaración de “guerra sucia”. Ahora quizá los yanquis podrían enterarse de que estaban haciendo la guerra (SUCIA) a casi todo el mundo. MENTIRAS, FALSIFICACIONES Y LA DIALÉCTICA DE LOS FACTORES OBJETIVOS Y SUBJETIVOS: sobre el ataque del 11 de septiembre o cuando Noam Chomsky y gentes tan serias y militantes como él (y por supuesto muchos desnortados) mean fuera del tiesto. ESTRAMBOTE: LOS GROTESCOS GOBERNANTES FACHAS DE ESPAÑA QUE SE APUNTAN A CUALQUIER BOMBARDEO.
(viene de página anterior)
El anterior análisis sobre el ataque a U.S.A. contenía no erratas sino simplemente errores. Escribí allí que "desde el siglo XVIII, hace más de doscientos años, es la primera vez que tiene éxito un acto de guerra contra el territorio continental de los Estados Unidos". FALSO. Me "salté" la guerra entre Gran Bretaña y Estados Unidos de 1812 a 1814. Uno de cuyos más señalados acontecimientos fue la toma e incendio por los británicos de la capital Washington (quemaron entre otras muchas cosas la Casa Blanca y muchos otros edificios oficiales) después de vencer el 24 de agosto de 1814 en la batalla de BLADENSBURG. No tengo explicación para el olvido salvo que mi memoria flaquea, máxime cuando –ahora a toro pasado sí- recuerdo haber reseñado alguna vez que esa guerra –que acabó en tablas por el Tratado de Gante en diciembre de 1814- fue un temprano choque interimperialista por el espacio de Norte América entre la potencia (Gran Bretaña) que en esas fechas sellaba su ascenso a la hegemonía en la economía-mundo capitalista y la que iniciaba el crecimiento que le llevaría ciento cuarenta y un años después a sellar su propio ascenso a esa hegemonía.
Además un amigo (y además subscriptor de estos análisis) ha corregido mi sucinta reseña del enfrentamiento del oficial paracaidista torturador francés y el resistente argelino. Reproduzco la corrección recibida:
"Recuerdo bien esta anécdota, recogida por Gillo Pontecorvo en "La batalla de Argel". No recuerdo el nombre del autor de la respuesta, pero era un intelectual, uno de los jefes del FLN en la capital argelina. La pregunta es más o menos así:
"¿Cree legítimo usar los bolsos de sus mujeres para transportar bombas que colocan en los cafés y matan mujeres y niños franceses?" Y la respuesta:
"¿Y cree legítimo Ud. usar helicópteros para transportar bombas con los que ustedes matan mujeres y niños en nuestras aldeas? Nosotros les cambiamos los bolsos por los helicópteros si les parece bien".
Mi comunicante añade una reflexión con la que estoy totalmente de acuerdo:
Me parece importante el matiz de "los bolsos de sus mujeres" ya que recuerda la contribución de las mujeres argelinas a la lucha de liberación; aspecto éste generalmente escondido por el propio machismo argelino y frecuentemente olvidado por nosotros occidentales.
Frente a lo sucedido el pasado día 11 era de esperar que los imperialistas y sus lacayos de todo pelaje se lanzaran, como han hecho, a demonizar a sus autores y a amenazarles con desencadenar sobre ellos las más feroces represalias.
También era de esperar que los desnortados y confusos de siempre se dedicaran a recitar jaculatorias como ésta: El terrorismo, venga de donde venga, es una conducta políticamente injustificable y moralmente inaceptable.
Pero era menos de esperar que gentes serias y militantes (como Noam Chomsky, por ejemplo) se pusieran a mear también fuera del tiesto y, en definitiva, a predicar la resignación ante la violencia brutal, depredadora, injusta e ilegítima y los crímenes del Imperio, con una argumentación que se basa en que el Imperio es demasiado poderoso y defenderse de él es inútil porque se hace uno (y hace a los demás) destinatario de sus inevitablemente arrasadoras represalias.
Ejemplo de inanes jaculatorias ha sido el artículo en GARA del día 14 de Javier Sádaba titulado El avionazo en el que decía que: "no creo que haya que actuar a la manera de los que han tirado los aviones contra las Torres o de otras maneras semejantes. Porque responder al poder con el poder es aburrido, inútil e inmoral. Es aburrido puesto que nos muestra un espectáculo atroz que ya conocemos. Es inútil puesto que no da indicación alguna de cuál debe ser una movilización ciudadana que señale el camino hacia un mundo más equilibrado. Y es inmoral porque determinadas acciones no se deben realizar nunca."
Pero repito era menos de esperar que gentes serias combinaran un correcto diagnóstico de las causas del ataque con la afirmación de que ha sido no sólo inadecuado sino además contraproducente. Por ejemplo Pedro Martínez Montávez, arabista y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, un científico y un pensador serio y sólido, publicó el lunes 17 en EL MUNDO, un artículo en el que decía cosas tan evidentes y sensatas como éstas.
"También es verdad que no se puede seguir siendo rehenes de la cada vez más extendida y profunda injusticia social, de las cada vez más abismales e inicuas diferencias económicas, de la cada vez más insufrible e infundamentada altanería cultural. Una ínfima minoría no puede seguir viviendo en la opulencia a expensas de una inmensa mayoría hundida en la miseria."
Y sin embargo titulaba su artículo así: Una barbaridad y un error. Señalando que: "para mí está claro: los grandes perjudicados son la cuestión palestina, la cuestión árabe y la cuestión islámica". Y que son los Estados Unidos los que han conseguido "un enorme y progresivamente acumulado beneficio que sabrán no sólo mantener e incrementar en provecho propio, sino también distribuir a su antojo entre sus cómplices y seguidores, que también los tienen. Israel -que es también un experto en barbaries y errores- es el primero de ellos".
El viernes 14 Noam Chomsky concede una entrevista a LA JORNADA, que la publica el sábado 15. Subraya correctamente el carácter histórico de lo sucedido el día 11 en Nueva York: "Esto es ciertamente un parteaguas, la primera vez en la historia en que las víctimas están devolviendo el golpe al territorio matriz. ¿Cuándo han sido atacados Europa y Estados Unidos por gente de sus colonias, o las áreas que dominan? Históricamente, es extremadamente inusual."
Y también correctamente recuerda las atrocidades continuamente cometidas por Estados Unidos. Varias de las que yo he mencionado más arriba y otras más. Como ésta: "En estos momentos hay aproximadamente un millón de personas enfrentando el hambre en el norte de Nicaragua y el sur de Honduras, esas regiones recuerdan algunas actividades de Estados Unidos no hace tanto tiempo"
Y, sin embargo, Chomsky dice que: "El ataque terrorista (a Estados Unidos) fue un asalto mayor contra los pueblos pobres y oprimidos de todo el mundo. Los palestinos serán aplastados por esto. Es un regalo a la derecha dura jingoísta estadounidense, y también a la de Israel. Y la respuesta planeada será lo mismo, será un regalo a Bin Laden... el tipo de acción de represalia que se está planeando es justo lo que él y sus amigos están buscando".
E insiste en un artículo publicado en GARA el domingo 16 titulado "Un regalo para la derecha". En la entradilla de GARA se lee que: "Tras calificar los ataques de «terroristas», «atrocidades» y «crimen horrendo», (Chomsky) asegura que se tratan de un auténtico regalo para la «derecha más rancia». En el cuerpo del artículo figuran estas palabras: "Este crimen es todo un regalo para la derecha más rancia, la que espera emplear la fuerza para controlar sus dominios; y ello incluso más allá del habitual estilo norteamericano"
Sinceramente creo que eso es mear fuera del tiesto. Creo que la forma adecuada de enfrentarse con lo sucedido estos días es:
1º Reafirmar que la violencia de los oprimidos y explotados contra sus opresores y explotadores es siempre legítima.
2º Reafirmar que los oprimidos y explotados deben intentar siempre resistir a la violencia de sus opresores y explotadores por muy aplastante o poderosa que ésta sea. Es preferible morir de pie que vivir de rodillas. La peor abyección es la resignación a la injusticia, a la explotación y a la opresión.
3º Recordar que la victoria sobre una clase o un bloque de clases opresores y explotadores depende siempre de una combinación de factores objetivos y subjetivos. En la actual situación del Planeta Tierra los factores objetivos están haciendo cada vez más imperiosa la necesidad de endurecer y acelerar la resistencia al capitalismo depredador y genocida. Porque está amenazando con provocar una catástrofe ecológica que acarree incluso la desaparición de la vida humana y porque su creciente explotación ha colocado en situación límite a miles de millones de personas. Y los factores subjetivos están también madurando. Un número creciente de gente dispersa por todo el planeta está asumiendo que no hay mucha diferencia entre morir lentamente de hambre o SIDA y morir luchando contra la explotación. Si acaso la diferencia es a favor de la lucha porque siempre hay una posibilidad, por remota que sea ( y ahora está cada vez más dejando de ser remota), de vencer. La acción de guerra del día 11 ha venido a fortalecer subjetiva y objetivamente la resistencia contra el poder opresor y explotador mundial.
Recomiendo leer en nuestra web el texto del miembro de la RED VASCA ROJA Iñaki Gil de San Vicente, fechado el 20 de septiembre de 1999 y titulado Aproximación sintética a la nueva oleada de luchas en el Centro capitalista. Que explora el hilo rojo de la Historia y subraya la estrecha relación existente entre las formas de lucha de las masas y las formas de explotación y opresión que padecen.
Por mi parte señalo ahora que hay que añadir dos factores objetivos NUEVOS que favorecen la posibilidad de vencer al opresor. Uno es la adopción, facilitada por novedades técnicas como Internet, de la estructura reticular (en red) de la resistencia. Es decir, la adopción del modelo rizoma, horizontal y con múltiples nodos cada uno capaz de actuar independientemente y de que no le afecte la destrucción de un centro (que no existe) ni la de partes incluso muy grandes de otros nodos. Modelo rizoma en vez del jerarquizado y vulnerable modelo árbol. Sucede que una red dispersa y global es muchísimo más difícil de destruir que un territorio "liberado", que un "santuario", que un "foco" o un Estado.
Siempre, claro está, que sea una red que surja de unas masas suficientes que le permitan rearticularse constantemente, cubrir las bajas y añadir constantemente nuevos elementos para ampliarse y reproducir por escisión a los nodos que se hagan demasiado grandes.
Frente a una estructura así el poder represor tiene que realizar tres tareas que muy probablemente será incapaz de cumplir: A) desarticular la red; B) prevenir la recomposición de la red; C) evitar la reproducción de la red.
El otro factor objetivo nuevo es la catalización/culminación de una tendencia secular genético-estructuralmente obligada para el capitalismo. La de que la siempre creciente e intensificada división del trabajo que le caracteriza produzca un impacto negativo sobre las cualidades militares de los pueblos directamente afectados por ese crecimiento. Lo avisó ya Adam Smith. Lo reafirmó Schumpeter. La desigualdad espacial del crecimiento capitalista (por efecto de la ley del desarrollo desigual y combinado) tiende además a minar las cualidades militares precisamente en los Estados del Centro de la economía-mundo, en los que se concentra la riqueza.
Los Estados capitalistas del Centro han intentado resolver ese impacto negativo tendencial a largo plazo mediante la especialización y mecanización de la guerra. Haciendo una guerra cada vez más intensiva en capital, utilizando armas y artilugios cada vez mas caros (lo que por otra parte explica la concentración del dinero y del poder en el complejo militar-industrial yanqui). Pero esos incrementos continuos en la intensidad del capital usado en la guerra han demostrado producir rápidamente rendimientos decrecientes.
Concomitantemente el incremento de la división del trabajo convierte al Capital en crecientemente vulnerable a las acciones de protesta de los trabajadores en su lugar de trabajo, a la resistencia pasiva, al trabajo lento y al boicot.
Por todo lo expuesto, sin minimizar en absoluto los seguramente terribles efectos de la reacción yanqui, no me parece que hayan acertado quienes han criticado el ataque a los Estados Unidos ya sea por razones morales o por razones de eficacia histórica.
Finalmente quiero hacer una aclaración y comentar un tema recurrentemente presente en estos días. La aclaración se refiere al Islam. Es una religión (además de una cultura y una civilización) y en tanto que tal es, evidentemente, una desgracia como cualquier otra religión. Es, según la canónica definición marxiana, un opio del pueblo, una máquina de alienación. Su influencia en alrededor de un sexto de la población mundial es (como la del cristianismo en magnitudes semejantes) una desgracia que la humanidad tendrá que superar. Creo necesario no olvidarlo aunque en la actual situación del planeta pueda constituirse en un factor objetivo favorable a la lucha contra la explotación y la opresión.
Considero muy útil a este respecto que se lea en nuestra web un excelente texto de 1995 del miembro de la RED VASCA ROJA Iñaki Gil de San Vicente titulado ¿Qué es el fundamentalismo? Crítica del poder occidental y cristiano.
El tema a comentar es el de las mentiras, falsificaciones, ocultaciones, censuras e hipótesis acumuladas sobre el ataque del día 11. La evidente censura de la información impuesta por el gobierno yanqui y secundada por sus medios de comunicación no necesita extenderse mucho sobre ella. Basta con recordar el emblemático hecho de que se censuró el sonido (hemos visto mil veces derrumbarse las torres pero no hemos oído el ruido que hicieron al caer) y de que hasta siete días después no hemos visto desde arriba (y muy deficientemente) el área de destrucción y carecemos de prácticamente noticias sobre los otros rascacielos derrumbados.
Esa censura y la obvia manipulación sesgada de la información ha propiciado que, escarmentados por el cormorán embadurnado de petróleo que nos enseñaron como víctima de la Guerra del Golfo y que resultó ser uno del Pacífico, hayamos sido muchos los que hemos creído y difundido la acusación a la CNN de haber colocado como imágenes actuales de alegría palestina grabaciones de hace años. Parece ser que no ha habido tal. Pero ya es significativo del recelo justificado ante la tergiversación de los hechos por los mass media yanquis el que se haya producido tal episodio.
Mucho más importante es la cuestión de las hipótesis sobre la autoría. Una de mis subscriptoras me ha reprochado, con razón, figurar entre la legión de quienes o hemos decidido no mencionarlo o no nos hemos acordado del episodio del MAINE. El del buque hundido por los propios yanquis para "justificar" su intervención en la guerra de Cuba que acabó con la pérdida española del dominio colonial sobre la isla.
Y no son pocos quienes en distintos medios de comunicación enuncian sus sospechas de que haya sido el propio poder yanqui el autor del ataque. Sin citar el MAINE, pero reseñando las incongruencias de los datos voceados por los yanquis sobre los autores o utilizando el criterio del "cui prodest?" (a quién beneficia). Recalcando desde la utilidad del caso para desencadenar una "justa represalia" contra varias de sus "bestias negras" (Irak, Irán, palestinos) o para poner el pie en un Afganistán estratégico o para aumentar su control del petróleo del Medio Oriente ahora que la emergente superpotencia china va a consumir mucho más de ese combustible o simplemente como pretexto para incrementar la fascistización de Occidente o incluso más pedestremente para hacer una fortuna en Bolsa utilizando información privilegiada.
Quizá la más sólida hipótesis a ese respecto sea la que enfatiza el posible papel del ataque del día 11 para combatir la incipiente recesión con un keynesianimo militar como el que ha hecho la fortuna del complejo militar-industrial yanqui durante la Guerra Fría gastando en bienes improductivos, en bienes de destrucción, en armas más de ocho billones, ocho millones de millones de dólares. O como el que sirvió a los yanquis para acabar de salir de la Gran Depresión económica desencadenada en 1929, por la vía keynesiana del aumento del gasto público en la misma modalidad de gastos bélicos que le había permitido a Hitler reanimar a la economía alemana y disminuir drásticamente el paro. En efecto, la entrada en la II Guerra Mundial fue mano de santo para la economía yanqui. A excepción de los 405.399 ciudadanos que fueron bajas de guerra (ya se sabe que no se pueden hacer tortillas sin romper algunos huevos) pareció que todo el mundo salía ganando en los Estados Unidos. El desarrollo de la industria bélica creó diecisiete millones de nuevos puestos de trabajo y el paro bajó de los nueve millones de parados en 1939 a un millón en 1945. Desde que empezó la guerra hasta su final los salarios medios en la industria tuvieron un aumento real del 27%. Pero si los obreros tenían razones para estar contentos los patronos también: la productividad (el rendimiento del trabajo) subió en la industria un 25% de 1939 a 1944. Y los Estados Unidos acabaron esa guerra convertidos en la potencia hegemónica de la economía-mundo capitalista.
Personalmente no lo creo aunque no tengo pruebas consistentes ni a favor ni en contra de la hipótesis y hay antecedentes de una doblez similar (no sólo la del MAINE sino también por ejemplo el uso por el presidente de U.S.A. del ataque japonés a Pearl Harbour, que conocía previamente, para empujar a sus ciudadanos a aceptar la entrada en la II Guerra Mundial o la utilización de miles de ciudadanos yanquis como cobayas para la investigación de los efectos de la radioactividad).
Pero lo que quiero subrayar es que, a efectos macro-históricos, sería irrelevante que esa hipótesis de la autoría yanqui fuera cierta. El efecto más importante del ataque juega en contra de los Estados Unidos: la ruptura en la conciencia mundial de su imagen de invulnerables e intangibles.
Precisamente mediante la destrucción del Centro de Comercio Mundial, sede de las operaciones internacionales de las Siete Hermanas del petróleo y de los banqueros y las transnacionales que arruinan países cambiando un precio y construyen o derriban gobiernos concediendo préstamos a tiranos para que se los embolsen y dejen el pago pendiente a sus pueblos o negándoselos a un gobernante popular. Ruptura POR UN HECHO, propaganda mediante la acción. Si han sido ellos mismos han hecho un pan como unas hostias.
No puedo acabar el tratamiento por hoy de este asunto, que será seguramente recurrente en el próximo futuro, sin referirme aunque sea sucintamente a los grotescos gobernantes fachas de España que se apuntan a cualquier bombardeo. Como se han apuntado ya al que ordene ahora Bush. Violando una vez más la voluntad de los españoles expresada en el referéndum de la OTAN, con el sonrojante plus de sumisión que implica ofrecer el uso de las bases militares antes de que se las pidan, con la desvergüenza de incluso negar a su sedicente Parlamento la oportunidad de opinar sobre la implicación del país en una guerra….. batiendo en fin todos los récords (y estaban muy altos) de ignominia y de lacayunas maneras ante el poder Imperial de los Estados Unidos.
¿Es preciso decir que al miserable Piqué (a) El reverencias, que dice ser y llamarse Ministro de Asuntos Exteriores de España, le ha faltado muy poquito para, exultante de gozo ante la "licencia para matar" concedida por los yanquis a sus agentes, invocarla como argumento de autoridad para la legalización a posteriori de los asesinatos de vascas y vascos por el BVE y el GAL? Lo digo. El lunes 17 Pique declaró, respecto a la posibilidad de que los servicios de inteligencia norteamericanos puedan obtener "manos libres" del Congreso para poder matar a líderes extranjeros, que "España no comparte este tipo de planteamientos" pero añadió que "se teme un desafío de gran magnitud que puede comportar modificaciones legales que, si se toman soberana y democráticamente, TAMPOCO HAY NADA QUE DECIR"
Debo ahora usar una referencia que me ha sugerido el miembro de la RED VASCA ROJA Oriol Martí, cuyo espléndido ensayo CONTRA LA OTAN Y POR YUGOSLAVIA invito calurosamente a leer (o releer si se ha tenido ya ese gozo) en nuestra web.
Oriol me ha hecho notar el notable paralelo histórico de las posturas que estos días están adoptando los gobernantes españoles con el grotesco y patético papel del nefasto doctor Goebbels en los últimos días del régimen nazi. El 12 de abril de 1945, cuando quedaban sólo 20 días para la Capitulación de Berlín y 18 para el suicidio de Hitler y del propio Goebbels, murió el presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt. Goebbels quiso ver en ese suceso la señal de que cambiaba la suerte del III Reich. Y desencadenó una insensata propaganda acerca de la posibilidad de que el cambio en la Presidencia USA supusiera una paz separada con los yanquis y una alianza con ellos para luchar contra el comunismo ruso.
Los grotescos gobernantes españoles andan estos días apareciendo en televisiones, radios y periódicos con cara de gato que se ha comido un ratón, deslizando sus poco veladas esperanzas en que el inesperado suceso del ataque del día 11 a USA tenga como consecuencia que los yanquis les arreglen el problema que en 33 años han sido incapaces de resolver: el de la lucha de ETA.
Tienen las mismas probabilidades de que así sea que las que tuvo Goebbels de acertar con sus insensatas profecías.
Justo de la Cueva
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